Oye, ¿y tú ya lloraste?

Oye, ¿y tú ya lloraste?

En la cruz roja, la madre de una de las personas lesionadas me pregunta muy acongojada: “doctor, no he llorado ni una lágrima… ¿será que no quiero a mi hija?”, a lo cual yo simplemente le respondi: señora, le acaban de decir que su hija está fuera de peligro… yo quisiera saber, ¿cómo está usted? Acto seguido me abrazó y lloró sobre mis hombros sin parar.

Tenemos la creencia cultural de que el llanto es una especie de desembotellamiento de una acumulación de emociones, sin embargo la mayoría de la investigación psicológica apunta a que el “llanto de desahogo” es una reacción de nuestro sistema cuando éste pasa súbitamente de un estado de excitacion psicológica (arousal) a un estado de relajación.
Al alejarse temporalmente de una situación de alerta constante e hiper vigilancia, esta reacción regulada por el sistema parasimpatico nos permite reagrupar nuestras herramientas y prepararnos para el siguiente asalto, mientras que el mantenerse en estado de arousal constante entorpece nuestra atención, nuestra pericia e incluso nuestra empatia.
Así que si has estado mucho tiempo apoyando en cualquier situación, en albergues, centros de acopio, en tu coche, en los sitios afectados o incluso en el teléfono… toma un poco de distancia, busca a alguien o encuentra un lugar en donde puedas estar solo…
…y llora
…reagrupa tus herramientas emocionales
…y prepárate para el siguiente asalto

Puedes ver una explicación más amplia sobre la importancia de llorar aquí: http://www.alternet.org/story/155447/why_we_cry%3A_the_fascinating_psychology_of_emotional_release

 

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