Para un buen principio… un buen final

Para un buen principio… un buen final

La capacidad que tenemos de agradecer lo bueno que nos sucede y la presencia de personas significativas en nuestras vidas, aumenta nuestra sensibilidad para valorar, apreciar y fomentar más de lo bueno que la vida nos ofrece.

Ya viene un nuevo año y es muy común enfocarnos en la novedad, en las expectativas de oportunidad que se avecinan, en nuevos propósitos, nuevos caminos.  Sin embargo, tan importante como los comienzos es el detenernos y valorar los abundantes aprendizajes y experiencias que vivimos en el año que estamos dejando atrás.

Tal Ben-Shahar subraya una y otra vez en sus cursos la importancia del aprecio.  “Aquello que apreciamos sube de valor” y el aprecio se vive a través de la gratitud.

Robert Emmons, unos de los investigadores que más ha escrito acerca de la gratitud describe dos componentes primordiales involucrados en la experiencia del agradecimiento.  El primero es el afirmar la bondad que existe a nuestro alrededor.  Al reconocer lo bueno que existe en el mundo, incluso tras experimentar circunstancias dolorosas, reforzamos la idea de que el mundo es un lugar lleno de oportunidades que nos brindan un aprendizaje para crecer y desarrollarnos.  Entender y ver el mundo a través de unos lentes de abundancia donde siempre existe algo rescatable es el primer paso.  No se trata de ignorar las dificultades presentes en nuestra vida, pero sí de reconocer, incluso los mínimos detalles de generosidad y gentileza que hay en nuestra vida.  ¡Siempre los hay!

En segundo lugar, Emmons nos recomienda reconocer cual es la fuente de esa bondad. Muchas veces la bondad proviene de nuestro interior, pero muchas veces, proviene de otras personas y el reconocer esto requiere de humildad y consciencia.  Esta capacidad de reconocer a otros como fuentes de gentileza y amor nos recalca la importancia de sentirnos conectados con algo más grande que nosotros mismos y es esta interconexión la que nos da la fuerza para salir adelante, la que nos impulsa a seguir conectados y a reconocer que nosotros también hacemos una diferencia en la vida de otras personas, nosotros también somos fuente de bondad y gentileza para otros.

Ed Diener, experto en el tema de felicidad, nos dice que para la felicidad debemos tener en cuenta que “los demás importan”.  Una y otra vez las investigaciones nos enseñan la importancia que otras personas tienen en nuestra vida y que las relaciones positivas son una gran fuente de felicidad para los seres humanos.  Las personas que cuentan con más relaciones interpersonales positivas y que están más involucradas con otras personas, muestran reiteradamente niveles más altos de felicidad que sus contrapartes.

La capacidad que tenemos de agradecer lo bueno que nos sucede y la presencia de personas significativas en nuestras vidas, aumenta nuestra sensibilidad para valorar, apreciar y fomentar más de lo bueno que la vida nos ofrece.  La falta de aprecio seca la abundancia de los ríos de la bondad mientras que su aprecio nos revela los destellos más luminosos incluso cuando solo encontramos una sola gota de agua, haciendo de cada acto de bondad y de cada sonrisa un destello sagrado de lo que existe en el mundo que nos rodea.

La gratitud nos aporta un sinfín de beneficios como lo son:

  • Mejor salud (fortalecimiento en el sistema inmunológico, mejores hábitos de sueño, etc.).
  • Mayores niveles de emociones positivas (altos niveles de optimismo, esperanza, placer, felicidad, etc.)
  • Actitudes pro sociales (mayor generosidad, compasión, capacidad de perdón, etc.)

Para cerrar este año, te recomendamos hacer el siguiente ejercicio:

Escribe en una lista 5 experiencias que agradeces haber vivido este año.  De cada una de estas experiencias, establece una relación con dos o tres personas que estuvieron involucradas directamente en estas experiencias y gracias a las cuales obtuviste estas oportunidades y aprendizajes.

Al finalizar este ejercicio, elige a una de estas personas y llámale por teléfono o escríbele una carta para expresarles tu agradecimiento.

Verás que a través de este ejercicio tu año cobrará un nuevo sentido y quizá al pensar en las personas que tuvieron algo que ver en dicho aprendizaje logres valorar y apreciar lo que alguna persona en particular aporto a tu vida. Quizás logres incluso apreciar a alguna persona o situación desafiante que a través de una nueva mirada cobrará un valor positivo aun después de haber representado un gran reto para ti este año.

Recuerda, el tiempo para agradecer, el tiempo para reflexionar te da una nueva perspectiva de lo que quieres cultivar, de lo que es más importante y te ayudará principalmente a recobrar o reforzar la fe y la esperanza en un mundo que siempre tiene algo digno de ser elevado a través del aprecio.

Tus comentarios

Tu dirección de correo no se publicará. Los campos requeridos están marcados *