Certificado en Psicología Positiva

Certificado en Psicología Positiva

Un circulo de noventa personas fluyendo en clase.

Un pajarito que no sé cuál era, me despertó a las 5 de la mañana con un silbido particular. Me hizo acordar cuando vivía en el Ingenio Manuelita (Valle del cauca) donde el canto de los pájaros me
despertaba y seguidamente mi mamá como despertador humano implorando que me levantara para ir al colegio: Me conmovía verle la cara de “yo no quisiera, pero …”, pero me envolvía en las cobijas de nuevo rogando que me dejara, aunque fueran 5 minuticos más.  Esta vez, como treinta y nueve años después, estaba despertando en Tepoztlán, Morelos con todas las expectativas y curiosidad de sumergirme en lo que amo hacer.

Salí de mi hermoso Búngalo, el que les conté en la experiencia pasada, con mucha energía y entusiasmo dispuesto a aprender absolutamente de todo y de todos. Ingresé al Hotel Buena Vibra y debo decir que es un sitio espectacular, no solamente porque le hace honor a su nombre, sino porque el verde, los jardines y todos esos detalles que hacen parte de la decoración, realmente cautivan. Las personas del hotel supremamente atentos pues parecían haber sido entrenados por alguien que tenía claridad sobre la Amabilidad; una de las 24 fortalezas del carácter, la cual me encanta incorporar en los talleres de servicio cliente.

Todo estaba preparado y la noche conspiraba con ese maravilloso momento que estábamos a punto de experimentar. Unas antorchas hicieron parte de la ambientación, un provocativo menú se avecinaba y todo el personal de logística estaba impecablemente dispuesto. Alrededor había muchas sonrisas que se conjugaban con todas las emociones que se vivían ahí, y todos lanzaban cálidos besos y abrazos que parecía como si nos conociéramos de toda la vida.  Razón tiene el Dr. Seligman en su modelo PERMA cuando plantea que las Emociones Positivas y las Relaciones conducen a una mayor sensación de bienestar; y es que cuando sentimos que pertenecemos a un grupo o comunidad, también se eleva la felicidad.

Todos fuimos entrando al salón donde se impartirían las clases y fue muy emocionante escuchar la música y sentir la cálida bienvenida que nos habían preparado Arlen Solodkin, Eitan Kleinberg , Margarita Tarragona, Megan McDonough, María Sirois y un equipo de facilitadores con esas sonrisas desbordantes de entusiasmo. A mí me dio muchísima felicidad también porque sé lo que significa cumplir un sueño. “Hagamos un circulo”, dijo Arlen con su acento mexicano que contagia y esa pasión que se le nota en la mirada. Dijo unas palabras muy emotivas de lo que significaba para ellos haber traído esta certificación a Latinoamérica, y de lo felices que estaban de poder tenernos e impartir todo ese conocimiento. Fue muy enriquecedor ver el movimiento del circulo de 90 personas vibrando en la misma frecuencia y ver cómo en la medida que se daban las presentaciones de cada uno, la noche se iba vistiendo de expectativas, sonrisas y miradas con cierta complicidad.

Seguían las indicaciones de Eitan muy entusiasmado detallando el manejo de la plataforma, así como recomendaciones durante la inmersión. En el ambiente seguía una ola de alegría que, en medio de dinámicas de integración e información valiosa, nos íbamos conociendo un poco más; ¡claro, ya estábamos entrado en materia! Me llamó la atención uno de los ejercicios que encontré muy interesante: Basado en las lecturas y videos de la certificación que ya habíamos venido trabajando on line, llevaron unas pancartas donde seleccionaron unas frases la cuales deberíamos unirnos de acuerdo a los intereses particulares, lo cual fue muy interesante observar las expresiones de las personas y la diversidad de preferencias.  Con ello, ya se empezaban a asomar las fortalezas y virtudes sustentadas por Seligman y Peterson como vías o caminos para llegar a alcanzar las seis virtudes humanas valoradas en casi todas las culturas del mundo. Por eso me encantó ver que culturas de países como Colombia, México, Costa Rica, Perú, Brasil, España, Venezuela, Estados Unidos y Nueva Zelanda, ya hablaban un mismo idioma: Felicidad. Con más intervenciones y dinámicas se fue apagando la primera aproximación de apertura en el salón.

Ya hambrientos, pasamos al delicioso buffet que nos esperaba y al filo de la noche y de esa deliciosa gastronomía mexicana, mordimos la noche y quedamos listos para el siguiente día.

Nos vemos en la experiencia No. 3 donde les contaré sobre las maravillosas conferencias.


Escrito por: Samuel Arias, participante del Certificado en Psicología Positiva Latinoamérica. Bogotá, Colombia.

Samuel Arias / @pilifecol / sarias@pilife.co

Certificado en Psicología Positiva – Latinoamérica, un programa de educación mixto con módulos tanto en línea como presenciales de un año de duración creado por Tal Ben-Shahar, profesor del curso más famoso de la historia de Harvard.  Por primera vez en Latinoamérica y 100% en español.

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