Altruismo en niños

Altruismo en niños

El altruismo es un valor apreciado en varias culturas, religiones y filosofías, en donde se puede observar la bondad de la condición humana, el altruismo lo podemos definir como brindar una atención desinteresada al prójimo, es una manifestación natural que todos poseemos. El altruismo es una motivación, un estado mental momentáneo que se fija en lograr el bienestar de otros o cuidar de otros, en los ojos del psicólogo Daniel Batson, quien ha estudiado el altruismo por muchos años, para que una motivación sea altruista la meta única debe ser el bienestar de los demás.1

Mucho se habla de que la felicidad o el bienestar depende de nosotros mismos y es cierto, nosotros somos los que con nuestra voluntad podemos decidir de qué lado estar; del optimismo o del pesimismo, de la esperanza o de la desesperanza, pero también somos responsables, en parte, de la felicidad y el bienestar de las personas que nos rodean, de los animales, plantas, ciudades etc. el simple hecho de interactuar con ellos nos hace partícipes de su vida y sin duda de su bienestar, así que el altruismo se convierte entonces en un valor fundamental para la supervivencia humana. Para poder hablar de altruismo también debemos hablar de compasión, la compasión es la forma que toma el amor altruista (bondad incondicional hacia todos los seres) cuando se confronta con el sufrimiento de las personas, es decir, la compasión es una motivación del altruismo.

El escritor, fotógrafo y monje budista Matthieu Ricard en su libro, En defensa del altruismo: el poder de la bondad, habla sobre la importancia del altruismo en la sociedad y también en uno de sus capítulos habla sobre la importancia de la enseñanza del altruismo a los niños como parte del modelo educativo.

En el libro, Ricard explica una intervención realizada en una escuela primaria de Madison en Wisconsin E.U.A., donde niños de 4 y 5 años, nacidos en su gran mayoría en situaciones de desventaja social, se sometieron a un programa de diez semanas desarrollado por el Centro para la Investigación de Mentes Saludables de la Universidad de Wisconsin-Madison, fundado por el psicólogo y neurólogo Richard Davidson.

En este programa los niños realizaron diferentes actividades como técnicas de meditación donde acostados en el suelo con una pequeña piedrita o un oso de peluche sobre sus pancitas y poniendo atención a su respiración mientras el objeto subía y bajaba, ellos meditaban. También se les enseñó sobre el proceso de la germinación de una planta donde reflexionaron sobre el cuidado que esta requiere y cómo la amistad necesita de cuidados también, se les hace ver cómo ellos están conectados con otros niños alrededor del mundo y con el planeta, tuvieron la oportunidad de realizar actos de bondad, reflexionar acerca de que lo que a ellos les molesta le puede molestar a otros niños también y a identificar mejor sus emociones.

Los investigadores quisieron saber qué resultados tendrían estas enseñanzas en los niños así que realizaron un pequeño experimento antes y después de las diez semanas del programa. A cada niño se le dieron calcomanías de varias figuras, animales, muñequitos etc., junto con cuatro sobres que tenían la foto de un amigo, un compañero de clase que no les caía muy bien, un niño que no reconocían y un niño enfermo o discapacitado y se les dijo que podían regalar las etiquetas a cada niño en cada sobre como quisieran. Al inicio del programa la mayoría de los niños regalaban el mayor número de etiquetas a su amigo y muy pocas a los demás, pero para la semana 10, los niños regalaron las calcomanías casi equitativamente entre todos los sobres. Esto sugiere que la consideración por los demás se puede enseñar a través de simples prácticas y haciendo consciencia de que somos parte de un mundo lleno de diferentes personas que sufren y ríen como nosotros, al final entender que compartimos más de lo que pensamos.

El programa está diseñado para enseñarles a los niños la compasión por uno mismo y por los otros, atención sobre la interdependencia, empatía y la no discriminación principalmente y en todos estos aspectos se vieron resultados positivos.

Una de las prácticas que ha probado ser de gran utilidad para cultivar la compasión y al final que se traduzca en altruismo es la meditación metta o de amor bondadoso y la meditación compasiva, también la atención plena o mindfulness en donde podemos ser conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor y poder identificar aquellas personas o situaciones que pueden requerir de nuestro altruismo.

Referencias

  1. Ricard, M. (2013). Altruism: The power of compassion to change yourself and the world. Nueva York: Back Bay Books.

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